Así es la red militar de bases de Estados Unidos en la OTAN

De Ramstein a Rota, Washington cuenta con un gran entramado de instalaciones militares que sostiene el poder estadounidense

Estados Unidos mantiene una extensa red de bases, instalaciones y emplazamientos militares en los países aliados de la OTAN. La mayor parte de esta infraestructura se concentra en Europa, aunque Washington también dispone de instalaciones estratégicas en Canadá, Turquía y el territorio danés de Groenlandia. No todas son bases estadounidenses en sentido estricto: algunas están bajo control de Washington, mientras que otras son instalaciones de los propios aliados a las que Estados Unidos tiene acceso o en las que mantiene tropas de forma rotatoria.

Esa red, construida durante décadas, es ahora objeto de una revisión en profundidad por parte de la Administración Trump, como publica ABC. Washington no solo está estudiando dónde mantiene sus tropas, aviones, buques y capacidades estratégicas en Europa, sino también qué obtiene a cambio de esa presencia y qué comportamiento espera de los países que la acogen.

En Europa, el Pentágono disponía en marzo de 2024 de 31 bases permanentes y otros 19 emplazamientos militares a los que tiene acceso, según datos recogidos por el Congressional Research Service. A finales de 2025, unos 68.000 militares estadounidenses estaban destinados de forma permanente en las bases estadounidenses del continente, sin contar las fuerzas enviadas temporalmente para ejercicios o despliegues operativos.

Por países, Alemania es el principal centro de gravedad. El país alberga unos 36.400 militares estadounidenses, la mayor concentración de fuerzas de EE. UU. en Europa. Destacan la base aérea de Ramstein, auténtico nudo logístico y aéreo de las operaciones estadounidenses en Europa; las instalaciones de Stuttgart, donde se encuentra el cuartel general del Mando Europeo de EE. UU. (EUCOM); y Wiesbaden, sede del mando del Ejército estadounidense en Europa. En el sur del país, el área de Grafenwöhr, Vilseck y Hohenfels constituye uno de los principales complejos de entrenamiento de las fuerzas estadounidenses.

Italia es el segundo gran pilar estadounidense en Europa, con unos 12.700 militares en activo a finales de 2025. La presencia se reparte entre instalaciones como Aviano, una de las principales bases aéreas estadounidenses en Europa; Vicenza, donde se concentra buena parte de las fuerzas terrestres; y la base naval de Nápoles, sede de importantes estructuras de la Marina estadounidense; y Sigonella, en Sicilia, una pieza esencial para las operaciones aéreas y navales estadounidenses en el Mediterráneo.

El Reino Unido constituye el tercer gran centro, con algo más de 10.000 militares estadounidenses. Las principales instalaciones son RAF Lakenheath, donde opera la Fuerza Aérea estadounidense con aviones de combate.

España ocupa una posición estratégica por su salida al Atlántico y su entrada al Mediterráneo. Estados Unidos mantiene dos grandes instalaciones: la Base Naval de Rota y la Base Aérea de Morón, en Sevilla. Rota es una de las principales bases navales estadounidenses en Europa y alberga destructores estadounidenses del sistema de defensa antimisiles de la OTAN. Morón, por su parte, funciona como una plataforma aérea de transporte, reabastecimiento y despliegue rápido. A finales de 2025 había unos 3.800 militares estadounidenses destinados permanentemente en España.

La continuación de esta presencia estadounidense, que se remonta a los años 60, está en el aire y todo por la decisión del Gobierno español de rechazar, en marzo de este año, que Rota y Morón fueran utilizadas para apoyar los ataques estadounidenses contra Irán. La consecuencia fue muy concreta: al menos 15 aviones estadounidenses de reabastecimiento que estaban en España fueron trasladados a otras instalaciones, principalmente Ramstein, en Alemania. Para Washington, esto demostró una vulnerabilidad: tener una infraestructura militar fundamental en territorio de un aliado no significa disponer de libertad absoluta para utilizarla.

En el flanco oriental de la OTAN, la presencia estadounidense ha cambiado radicalmente desde la invasión rusa de Ucrania. Polonia se ha convertido en el principal punto de concentración estadounidense hacia el este. A diferencia de Alemania, Italia o Reino Unido, buena parte de las fuerzas desplegadas en Polonia son rotatorias. A finales de 2025 había unos 369 militares estadounidenses permanentemente asignados, pero alrededor de 10.000 efectivos rotatorios.

Más que una colección de bases aisladas, se trata de una red militar conectada: Ramstein permite mover tropas y material; Rota y Sigonella proyectan fuerzas hacia el Mediterráneo; Lakenheath aporta poder aéreo; Polonia y Rumanía acercan las fuerzas estadounidenses al flanco oriental; y las instalaciones del Ártico y del Atlántico protegen las rutas de acceso entre Norteamérica y Europa. Es una arquitectura que permite a Estados Unidos sostener su presencia militar en Europa y, al mismo tiempo, responder rápidamente a una crisis en cualquiera de los principales frentes de la OTAN.

Proporcionado por abc.es – La noticia completa aquí
Área de Comunicaciones – Cooperando

Languages