La falta de profesionales es un clamor sectorialmente extendido entre las empresas españolas, desde perfiles poco cualificados (como camareros) hasta altamente formados (como analistas de ciberseguridad)
La escasez de profesionales debidamente cualificados se agudiza en el mercado laboral español. Un problema habitual desde hace años en otras economías europeas y que va cogiendo relevancia en España, pese a sus persistentemente altas tasas de desempleo. El 75% de las empresas, es decir, tres de cada cuatro, sufren o directamente no encuentran el perfil que necesitan para ingresar a sus plantillas. Así lo constata el informe anual de tendencias de recursos humanos elaborado conjuntamente entre Randstad y la gran patronal CEOE, que detecta un incremento de tres puntos respecto al año anterior en cuanto a problemas de reclutamiento.
La falta de profesionales es un clamor sectorialmente extendido entre las empresas españolas, desde perfiles poco cualificados (como camareros) hasta altamente formados (como analistas de ciberseguridad). Sin embargo, no existen cifras fiables para medirlo, ya que las estadísticas oficiales del INE limitan las vacantes disponibles en España a unas 150.000, una proporción sustancialmente menor a la habitual en el resto de Europa. No obstante, el director de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Félix Peinado, ha avalado los datos presentados este martes por Randstad y la CEOE. «La situación de España es totalmente semejante a la que está viviendo el mundo», ha coincidido.
«Las empresas necesitan gente y les hace falta gente», ha resumido el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, durante la presentación del estudio. Los datos del mismo, elaborado en base a encuestas a 300 empresas que operan en territorio español, revelan una «escasez genuina» de profesionales. No es que no haya gente para trabajar en un país con 2,7 millones de personas apuntadas al paro, sino que la oferta no casa con la demanda. Es decir, según la versión avalada por la patronal, no es una cuestión meramente de sueldo, sino que las empresas se quejan de que las aptitudes de los trabajadores disponibles no encajan con lo que ellas precisan.
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Carmen Moreno. – Asistente Web Digital