El modelo de conservación del agua que América Latina ha exportado a Europa

Con el programa de los Fondos de Agua, implementado hace 20 años en Quito y que este año ha adoptado una ciudad británica, la región lidera modelos de conservación de cuencas

La conservación del agua debe ser un eje prioritario en la agenda mundial. La contaminación de este recurso, las sequías, las inundaciones, su creciente demanda —que se duplica cada 20 años— por el aumento poblacional, y las consecuencias hídricas del cambio climático, son solo algunos de los problemas que nos interpelan como humanidad. Se proyecta que en 2025 al menos dos tercios de la población mundial vivirá en zonas con estrés hídrico. Por ello, necesitamos crear soluciones integrales, con un enfoque ambiental, social y económico, que garanticen el bienestar y la seguridad hídrica, la disponibilidad de agua no solo en términos de cantidad sino también de calidad. Soluciones que empiecen por la conservación y la restauración de las cuencas hídricas, el hogar de las fuentes de agua dulce que nutren los caudales principales como los ríos y humedales.

Con este propósito, hace más de 20 años, se creó el primer Fondo de Agua, en Quito, Ecuador. La empresa municipal de agua potable de la ciudad junto a The Nature Conservancy (TNC) y otros socios locales se dieron cuenta del grado de deterioro de los ecosistemas altoandinos, que proveen el agua que se consume en Quito y crearon esta iniciativa para impulsar el manejo integral de los recursos hídricos, impulsando la conservación de los ecosistemas naturales.

Los Fondos de Agua, a partir de ese momento, se han constituido como organizaciones que articulan a diferentes actores públicos, privados y de la sociedad civil con el fin de contribuir a la seguridad hídrica: la disponibilidad de agua no solo en términos de cantidad sino también de calidad. Los fondos se encargan de implementar acciones de conservación en cuencas estratégicas para el abastecimiento de agua y así garantizar los medios para la vida, el bienestar y el desarrollo socioeconómico de millones de personas. Las acciones que se implementan en el marco de estas iniciativas se basan en los conocimientos científicos y sistemas de monitoreo, para proveer las mejores Soluciones Basadas en la Naturaleza de acuerdo a cada contexto.

El modelo de los Fondos de Agua, concebido y desarrollado en América Latina, ha logrado expandirse por el mundo e impactar las estrategias del norte global. Sus soluciones, adaptables e integradas, han permitido una transferencia de conocimiento efectiva, y han posicionado a la región como líder, a nivel mundial, en el marco de las Soluciones Basadas en la Naturaleza para garantizar la seguridad hídrica. Este modelo se replicó por toda América Latina, una región donde encontramos el 32% de los recursos hídricos a nivel mundial.

Hoy registramos un total de 26 Fondos de Agua en 11 países latinoamericanos. La iniciativa se ha seguido replicando por el mundo entero. También llegó a Estados Unidos, África, Asia; y, este año 2024 llegó también a Europa. En febrero, el condado de Norfolk, en Reino Unido, estableció el Programa Estratégico de Agua para Norfolk, una alianza entre la empresa Anglian Water, la organización Water Resources East y The Nature Conservancy para atender las diferentes problemáticas relacionadas con el agua de su región.

Si miramos con detenimiento, en esta región del Este de Inglaterra, confluyen, como si fuera un gran mar, los diferentes ríos de los problemas de la seguridad hídrica. Tiene grandes riesgos de inundaciones, que amenazan a 32.000 propiedades; la calidad de su agua está comprometida debido al manejo inapropiado de los suelos; y el acceso al recurso está en entredicho: los expertos calculan que hacia 2050 la demanda de agua va a exceder a la oferta. Para atender el problema, el pasado 27 de febrero se lanzó un plan de negocios de 30 millones de libras (38 millones de dólares) que estipula diferentes Soluciones Basadas en la Naturaleza, que contempla que por cada libra invertida en estas soluciones exista un retorno hasta de 6,7 libras en beneficios. Es decir, potenciar por seis veces las inversiones realizadas.

Este plan de negocio que se implementará de acuerdo al modelo de Fondos de Agua, incluye acciones de conservación como la implementación de estanques permeables, franjas de protección y la gestión del suelo; así como acciones para monitorear y evaluar los recursos hídricos de la región.

Para hacerle frente al problema del agua, debemos comprender sus dimensiones: existe una competencia por el acceso al agua por parte de diferentes sectores económicos como el de la agricultura —responsable del 70% del total de las extracciones de agua dulce en el mundo— y el energético; hay un inevitable crecimiento de la población mundial; y, no menos importante, las dinámicas de los ecosistemas se han visto transformadas por el cambio climático. Es por esto que las soluciones para garantizar la seguridad hídrica del planeta requiere estrategias que habiliten nuevas oportunidades de desarrollo social y económico, que generen conocimiento sistematizable y transferible, y sean replicables.

Ahora, más que nunca, necesitamos generar y fomentar intercambio de experiencias y buenas prácticas, impulsando el trabajo colaborativo, que nos permitan encontrar soluciones a la altura de los retos que estamos enfrentando. La transferencia de conocimiento de América Latina a Europa, y viceversa, en una variedad de áreas como seguridad hídrica, agricultura y ganadería, cambio climático, salud pública y muchas otras, representa una oportunidad para encaminarnos hacia un desarrollo sostenible y al bienestar de las comunidades en todo el mundo.

El agua es la base de la vida y las conexiones intrínsecas a lo largo de las diferentes cuencas de agua son fundamentales. Por ello, no podemos olvidar que el agua es nuestra mejor inversión.

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Carmen Moreno. – Asistente Web Digital

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