Víctor Travezaño M(director de Cooperando))
Las más famosas mundialistas en los perfiles de Vicky López, Juana Fernández, Melina Rebimbas, Mamoto Tamikawa, Dudinha, Maeline Mendy y Opeyemi Ajakeyi, cada una con los colores de su país y el logo oficial del Mundial Sub‑20 Femenino Polonia 2026.
El fútbol femenino juvenil vuelve al centro de la escena internacional con la Copa Mundial Femenina Sub‑20 de la FIFA 2026, que se disputa en Polonia del 5 al 27 de septiembre. Con 24 selecciones, cuatro sedes y una generación de talento emergente, el torneo se perfila como uno de los más competitivos de los últimos años. La FIFA ha apostado por un formato clásico: fase de grupos, octavos, cuartos, semifinales y final, en un calendario comprimido que exige intensidad y profundidad de plantel.
Un torneo de 24 selecciones y seis grupos definidos

El sorteo realizado en Łódź configuró un cuadro diverso, con potencias históricas, campeonas juveniles y debutantes que buscan sorprender. Los grupos quedaron así:
- Grupo A: Polonia, México, Argentina, Benín
- Grupo B: Brasil, Inglaterra, Canadá, Tanzania
- Grupo C: Francia, República de Corea, Ecuador, Ghana
- Grupo D: Japón, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Italia
- Grupo E: RPD Corea, Portugal, Costa Rica, Colombia
- Grupo F: España, Nigeria, RP China, Nueva Caledonia
La distribución refleja el crecimiento global del fútbol femenino: África presenta cuatro selecciones competitivas, Asia llega con dos campeonas juveniles recientes y Europa aporta seis equipos con estructuras consolidadas.
El calendario: 19 días de competencia y cuatro ciudades anfitrionas
El torneo se desarrolla en Łódź, Katowice, Bielsko‑Biała y Sosnowiec, sedes que ya han albergado competiciones juveniles masculinas y femeninas. El partido inaugural, Polonia–Argentina, abrió el certamen en Katowice, mientras que la final está programada para el 27 de septiembre en Łódź.
La fase de grupos, disputada entre el 5 y el 13 de septiembre, concentra cuatro partidos diarios y cruces de alto nivel desde el inicio: Brasil–Canadá, Japón–Estados Unidos y España–Nigeria figuran entre los duelos más esperados. Los octavos de final se jugarán el 16 y 17 de septiembre; los cuartos, el 19 y 20; las semifinales, el 23; y la gran final cerrará el torneo el 27.
Las selecciones favoritas y el peso de la historia
Aunque el formato abre espacio para sorpresas, varias selecciones llegan con credenciales sólidas:
- España, campeona Sub‑17 y finalista en categorías juveniles, presenta una generación técnicamente superior.
- Estados Unidos mantiene su tradicional potencia física y profundidad de plantilla.
- Japón y Francia destacan por su disciplina táctica y la calidad de sus academias.
- Brasil combina talento individual y velocidad en ataque.
- RPD Corea, campeona en 2024, vuelve con un bloque compacto y difícil de descifrar.
Las jugadoras que pueden cambiar el torneo
El Mundial Sub‑20 es, históricamente, un escenario donde emergen figuras que luego brillan en la élite. En esta edición destacan:
España
- Vicky López, mediapunta del FC Barcelona, es una de las grandes promesas del fútbol europeo.
- Olaya Rodríguez, delantera de enorme proyección.
- Jana Fernández y Ariadna Mingueza, referentes defensivas con experiencia en Liga F.
Estados Unidos
- Melina Rebimbas, atacante desequilibrante.
- Ally Lemos, mediocentro creativa y ordenada.
Japón
- Momoko Tanikawa, técnica y visión privilegiada.
- Aoba Fujino, ya internacional absoluta, aporta velocidad y desequilibrio.
Brasil
- Dudinha, extremo explosiva.
- Gabi Berchon, mediocentro de gran lectura táctica.
Francia
- Maeline Mendy, potencia y técnica.
- Louna Ribadeira, delantera de alta eficacia.
Nigeria
- Opeyemi Ajakaye, una de las goleadoras más prometedoras del continente africano.
- Esther Onyenezide, mediapunta creativa.
RPD Corea
- Un bloque compacto y físicamente dominante, con varias jugadoras que repiten del título mundial anterior.
Un Mundial que refleja la expansión del fútbol femenino
La edición 2026 del Mundial Sub‑20 confirma la consolidación del fútbol femenino como fenómeno global. La presencia de selecciones de todos los continentes, el crecimiento de academias juveniles y la profesionalización de ligas nacionales han elevado el nivel competitivo. Polonia, anfitriona por primera vez en esta categoría, se convierte en el escenario donde se medirá la próxima generación de estrellas.
El torneo no solo define un campeón: también proyecta el futuro del fútbol femenino. Y en esta edición, ese futuro parece más diverso, técnico y global que nunca