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«Mi padre quería abusar de mí»: La pesadilla de mujeres jóvenes que buscan refugio en Ceuta

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Noticia
09 ago 2026 – 12:20
EFE
Un grupo de 300 mujeres y menores que entraron en Ceuta el pasado 30 de julio han decidido instalarse sobre el suelo de un campo de fútbol en la barriada de La Reina. Los vecinos les ayudan con mantas y sábanas.
- Un juzgado de Ceuta investiga seis presuntas agresiones sexuales a migrantes tras la entrada masiva.
Wiam lleva más de una semana durmiendo sobre el suelo en un campo de fútbol al aire libre en la barriada de La Reina, en la periferia de Ceuta. Allí, en un recinto habilitado a toda prisa por los vecinos, comparte manta con mujeres a las que hace un mes no conocía. Tiene 23 años y llegó a la ciudad nadando, impulsada por el miedo.
«Mi padre quería abusar de mí en Marruecos y me amenazó con matarme si volvía. Necesitaba huir de él y cambiar mi vida», relata a Efe sobre la pesadilla de la que logró escapar. Su historia se entrecruza con la de decenas de madres, jóvenes y niñas que han decidido establecerse aquí de manera temporal para sentirse más seguras.
Se tumban en el suelo para descansar, sobre mantas que han cedido los vecinos o alfombras que una mezquita les ha dejado. Hay mucha precariedad: no disponen de duchas, solo tienen un baño y la mayor parte del recinto no cuenta con sombra a pesar del fuerte sol en las horas centrales del día. A diferencia de los grupos de hombres que se distribuyen por otros puntos de la ciudad, muchas de estas mujeres piden con la mirada o con gestos que no se les grabe el rostro.
A pesar de las carencias, las mujeres intentan mantener el orden en el día a día. Se ven madres doblando con esmero la ropa donada, organizando los bultos y repartiendo el alimento disponible. Para Wiam, compartir espacio de forma exclusiva con otras mujeres y niños ha sido determinante para superar el impacto emocional de la travesía.
«Aquí me siento muy segura», asegura la joven. Sin conocer a nadie al llegar, en pocos días ha hecho amigas que se encuentran en la misma situación que ella. En Ceuta, insiste, su meta no era simplemente buscar empleo, sino escapar de la desprotección y del peligro constante.
La respuesta vecinas en la periferia
Este punto de acogida en La Reina nació por la iniciativa desesperada de los residentes del barrio. «Empezaron a verse casos de vulnerabilidad extrema y violaciones entre chicas que dormían a la intemperie, por eso nos decidimos a darles cobijo y refugio», explica a Efe Abdelah Mustafa, presidente de la Asociación de Vecinos de Sidi Embarek, colectivo que abandera la organización del espacio.
Proporcionado por 20minutos.es – La noticia completa aquí
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