Trump profundiza su amenaza y estudia retirar las bases estadounidenses en España o Alemania por no apoyar la guerra en Irán

Ha abordado el papel de Washington en la OTAN en una reunión con el secretario general de la Alianza, Mark Rutte.

El presidente de EEUU, Donald Trump, tiene sobre la mesa la opción de retirar a las tropas en el marco de la OTAN de países que no le han apoyado en la guerra en Irán, y esa vía podría implicar el cierre de bases por ejemplo en España o Alemania, según ha adelantado este miércoles The Wall Street Journal. Trump ha abordado el papel de Washington en la OTAN en una reunión con el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, en el momento de mayor delicadeza para la organización.

«Tengo una cita textual del presidente de EEUU sobre la OTAN, y la compartiré con todos ustedes: ‘Fueron puestos a prueba y fracasaron’«, explicó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Levitt, antes del encuentro entre Trump y Rutte, días después de que el presidente calificara a la Alianza como «un tigre de papel».

Según la información, países como Polonia o los Bálticos podrían verse beneficiados del movimiento de tropas de países «que no han ayudado» a otros que a ojos de la Administración Trump sí lo han hecho en los 40 días que ha durado la ofensiva sobre Irán… sobre la que este miércoles se alcanzó un alto el fuego de dos semanas. En el caso de España, afectaría a las bases de Rota y Morón.

En total, EEUU cuenta con unos 84.000 efectivos desplegados por toda Europa en el marco de la OTAN. Alemania e Italia son los aliados donde más presencia hay, con Polonia habiendo experimentado un aumento importante de tropas desde el año 2022, tras la invasión rusa de Ucrania. En el caso español, Rota y Morón albergan entre 3.000 y 5.000 soldados estadounidenses cada una en función del momento, según los datos de la propia Alianza. El Gobierno de Sánchez negó a EEUU el uso de ambos enclaves para avanzar en la guerra, y además cerró el espacio aéreo nacional por el mismo motivo; ese ‘bloqueo’ parcial de las bases se dio también en Reino Unido, Italia o Francia.

Con todo, se trataría de una reubicación de esos militares dentro del espacio OTAN. La Casa Blanca, eso sí, ha amenazado ya en los últimos tiempos con una posible retirada del país, algo que no tiene precedentes: tendría que tener el visto bueno del Congreso y dos tercios del voto del Senado, además de darse la paradoja que sería EEUU avisando a EEUU de su salida de la Alianza, pues es el custodio del Tratado de Washington.

En el trasfondo de la situación está también Groenlandia. «La necesitamos y no quisieron dárnosla, pues adiós», sostuvo Trump hace días a cuenta del control que quiere tener EEUU de la isla más grande del mundo y que le supuso un importante choque con Dinamarca, pero también con el resto de aliados europeos y que se resolvió con un principio de acuerdo por el que Washington reforzaría su presencia en la zona, y bajo la mediación precisamente de Rutte.

El propio Rutte es casi el único defensor del magnate convertido en presidente. El neerlandés ha asegurado que el presidente de Estados Unidos está frustrado con los aliados de Europa que no le acompañan en su ofensiva contra Irán. «Lo que he observado es cierta frustración por su parte con los europeos por tardar en reaccionar a sus peticiones cuando se trata de garantizar que las rutas marítimas permanezcan abiertas», sostuvo.

«Estados Unidos no pudo consultar con sus aliados para mantener en secreto la operación y, de nuevo por buenas razones, era necesario asegurarse de que nadie supiera lo que iba a ocurrir aquella mañana de sábado. Siempre existe el riesgo de que, si informas a demasiada gente, algo pueda filtrarse», defendió el también ex primer ministro de Países Bajos, que reivindicó que gracias «al liderazgo» de varios países europeos se puso en marcha una iniciativa para tratar de reabrir el Estrecho de Ormuz, cuya gestión ahora Trump quiere compartir con Irán en el marco del alto el fuego y un futuro acuerdo de paz definitivo.

Los datos, además, hablan por sí solos: EEUU aporta cada vez menos a la OTAN. En medio de esas tensiones en el último año España ha aumentado su inversión en defensa en un 44,5%, pasando de 19.828 millones de euros en 2024 a 28.660 millones de euros en 2025. No obstante, el porcentaje del PIB se ha estancado en el 2% y el país comparte zona baja de la tabla con Portugal, Albania, Canadá y Bélgica. Por otro lado, Polonia, Lituania y Letonia son quienes más invierten y solo los polacos se encuentran por encima del 4%. Es decir, el peso defensivo de Occidente está recayendo sobre todo en los países Bálticos, que además son quienes más se acercan a la nueva meta del 5% pactada precisamente el año pasado en la cumbre de La Haya.

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